Veintiuna organizaciones productivas de la Provincia de Última Esperanza solicitan la implementación
inmediata de un equipo permanente de bacheo y conservación de la pista del Aeródromo Teniente
Julio Gallardo, junto con la reprogramación de las obras para un período que no afecte la alta
temporada productiva. Reiteran que respaldan plenamente la seguridad operacional y la conservación
de la infraestructura, pero exigen mayor transparencia en la toma de decisiones. A la fecha, señalan
que no se ha dado a conocer un estudio que evalúe el impacto económico y social que esta decisión
podría generar para Puerto Natales y la Región de Magallanes. Asimismo, anunciaron que agotarán
todas las instancias necesarias para defender la conectividad aérea, el empleo y el desarrollo de la
Provincia de Última Esperanza.
La preocupación de todos los sectores productivos se está transformado en uno de los movimientos
gremiales más importantes en la Provincia de Última Esperanza.
Actualmente, el Bloque Productivo de Última Esperanza reúne a 21 organizaciones gremiales y
productivas que representan a empresas y emprendedores de los sectores turismo, comercio,
transporte, agricultura, pesca, acuicultura, logística, camioneros, taxistas y otros rubros que constituyen
la base de la economía provincial. Estas organizaciones representan a miles de trabajadores y familias
que dependen directa e indirectamente de la conectividad aérea para desarrollar sus actividades
productivas.
El mensaje es categórico: «No nos vamos a quedar en silencio, mientras vemos como Puerto Natales
pierde vitalidad».
El Bloque Productivo recalcó que la actividad turística de Última Esperanza tiene una marcada
estacionalidad. En la práctica, los emprendimientos generan la mayor parte de sus ingresos durante
un período de apenas seis o siete meses, mientras deben afrontar costos de operación,
remuneraciones, servicios e inversiones durante los doce meses del año. Reducir aún más ese período
de actividad, afectando los meses de mayor demanda, significa poner en serio riesgo la viabilidad de
muchas empresas locales. En términos simples, obligar a cubrir un año completo de costos con solo
tres meses de ingresos es, literalmente, ponerle la soga al cuello a cientos de emprendedores y
trabajadores de la provincia.
La discusión nunca ha sido la conservación de la pista: El Bloque Productivo reitera que existe pleno
consenso respecto de la necesidad de conservar la pista del Aeródromo Teniente Julio Gallardo.
La seguridad operacional no está en discusión: Por el contrario, las organizaciones consideran
indispensable mantener la infraestructura en óptimas condiciones para resguardar la seguridad de las
operaciones aéreas.
Lo que hoy cuestionan es la decisión de programar las obras entre enero y marzo de 2027, precisamente
durante el período de mayor actividad productiva del año. Por ello, proponen una solución concreta:
mantener desde ahora un equipo permanente de bacheo y conservación preventiva que permita
garantizar la seguridad operacional mientras las obras son reprogramadas para una época del año que
genere un menor impacto sobre la economía regional.
Una decisión que podría costar más que la propia inversión: Las organizaciones plantean una
interrogante que consideran inevitable: ¿Se evaluó el costo económico que esta decisión tendrá para la
Provincia de Última Esperanza y la Región de Magallanes? A juicio del Bloque Productivo, el análisis de
una obra pública no puede limitarse únicamente a su costo de ejecución. Las organizaciones sostienen
que una decisión de esta magnitud requiere evaluar integralmente sus consecuencias económicas,
sociales y territoriales.
En ese contexto, Pablo Ampuero, uno de los voceros del Bloque Productivo de Última Esperanza, señaló
que el debate no debe centrarse en la necesidad de ejecutar las obras, sino en la forma y el momento en
que se realizarán. «La verdadera pregunta es si resulta razonable intervenir la principal puerta de
entrada de Puerto Natales durante los meses de mayor actividad económica, o si existen alternativas
técnicas que permitan ejecutar la obra con un menor impacto sobre la conectividad, el empleo y el
desarrollo del territorio, evitando un retroceso que podría tomar años recuperar», afirmó.
El daño comienza mucho antes del cierre de la pista: la incertidumbre respecto de la conectividad
comienza a producir efectos inmediatos sobre la comercialización del destino, incluso antes del inicio de
las obras.
Quince años de trabajo no pueden ponerse en riesgo: Puerto Natales ha construido su conectividad
aérea gracias a más de quince años de trabajo conjunto entre el sector público y privado. La apertura de
nuevas rutas, el crecimiento sostenido de pasajeros, la llegada de nuevas aerolíneas, la promoción
internacional y la realización de eventos de clase mundial han permitido posicionar a la Patagonia
chilena entre los principales destinos de naturaleza del planeta. Las organizaciones consideran que ese
avance no puede verse comprometido por una programación que, a su juicio, puede revisarse sin poner
en riesgo la seguridad operacional.
Una preocupación que ya alcanza a la industria aeronáutica: Durante los últimos días, representantes
del Bloque Productivo han conocido antecedentes entregados por actores vinculados a la industria
aérea que reflejan una creciente preocupación por las consecuencias que podría generar una reducción
significativa de la operación en Puerto Natales. Entre los efectos mencionados se encuentran eventuales
cancelaciones de viajes, dificultades para reubicar pasajeros en otros aeropuertos, limitaciones logísticas
para el transporte terrestre, problemas para mantener la carga aérea y riesgos para el abastecimiento
de la provincia.
A la inquietante escena se suma los antecedentes de la industria turística y aeronáutica, ya que se
aprecia un impacto inmediato sobre las reservas.
De acuerdo con estimaciones preliminares del sector, cerca del 60% de los pasajeros que ya tienen
reservas para viajar directamente a Puerto Natales durante la temporada afectada deberían modificar
sus itinerarios y trasladarse a otros aeropuertos, principalmente a Punta Arenas o El Calafate. De ese
grupo, se estima que un 40% podría optar por cancelar definitivamente su viaje, en lugar de asumir los
mayores tiempos, costos e incertidumbre que implica reorganizar toda su experiencia de viaje.
La preocupación también alcanza al porcentaje de la temporada que aún no se ha comercializado, es
decir el 40% que aún falta por vender. Tradicionalmente, una parte significativa de las reservas para
enero, febrero y marzo comienza a concretarse durante este período. Sin embargo, operadores
turísticos han manifestado que, desde que trascendió la eventual programación de las obras, las nuevas
reservas hacia Puerto Natales han disminuido considerablemente, debido a la incertidumbre respecto
de la continuidad de la conectividad aérea.
A esta situación se suma otro factor: durante el verano aumenta significativamente la demanda de
vuelos nacionales y la disponibilidad de aeronaves es más limitada. Además, las recientes contingencias
climáticas registradas en distintas regiones del país han afectado la operación de diversos aeropuertos,
incrementando la presión sobre el sistema aeroportuario nacional.
Para el Bloque Productivo, todos estos antecedentes refuerzan una misma conclusión: los costos
económicos, comerciales y sociales que podría generar la programación de las obras durante la
temporada alta podrían ser muy superiores a los beneficios de ejecutarlas en ese período, por lo que
insisten en la necesidad de evaluar alternativas que permitan compatibilizar la conservación de la
infraestructura con la continuidad de la conectividad y el desarrollo del territorio.
Transparencia para generar confianza: El Bloque Productivo sostiene que la discusión también debe
incorporar un principio básico de transparencia. A la fecha, afirman que el territorio aún no conoce el
informe técnico que fundamenta la programación de las obras, tampoco se han presentado
públicamente los antecedentes técnicos del proyecto ni un estudio que permita dimensionar el impacto
económico y social que esta decisión tendría sobre Puerto Natales y la Región de Magallanes. Las
organizaciones estiman que decisiones de esta relevancia deben adoptarse sobre la base de información
técnica conocida, participación de los actores involucrados y una evaluación integral de sus
consecuencias.
Adriana Aguilar Lagos, vocera del Bloque Productivo de Última Esperanza señala que: «No estamos
sólo defendiendo una temporada turística; estamos defendiendo el futuro de un territorio”.
Para el Bloque Productivo de Última Esperanza, esta discusión dejó hace tiempo de ser exclusivamente
aeroportuaria. Lo que hoy está en juego es la competitividad del territorio, la estabilidad de miles de
empleos, la confianza de los mercados internacionales, la continuidad de la conectividad aérea y el
desarrollo económico de una provincia extrema que ha construido su crecimiento con esfuerzo durante
décadas.
Por ello, las organizaciones anunciaron que continuarán reuniéndose con autoridades nacionales,
parlamentarios, organismos técnicos, gremios aeronáuticos, aerolíneas y medios de comunicación, con
el propósito de que esta situación sea evaluada con una mirada de Estado.
Bloque Productivo de la Provincia de Última Esperanza: 1. Cámara de Turismo de Última Esperanza
(CATUE), 2. Confederación del Comercio Detallista y Turismo de Chile, 3. Agrupación de Camioneros de
Puerto Natales, 4. Cooperativa Agrícola Campos de Hielo, 5. Asociación de Hostales, Residenciales y
Servicios Turísticos de Puerto Natales, 6. Cámara de Turismo de Magallanes y de la Antártica Chilena
(Austro Chile A.G.), 7. Asociación de Hoteles y Servicios Turísticos de Torres del Paine (HYST), 8.
Asociación de Prestadores de Servicios para la Industria, Acuicultura y Pesca de Natales (APSIA A.G.), 9.
Asociación Gremial Pueblo Artesanal Etherh Aike, 10. Asociación de Artesanos Entre Maderas y Lanas,
- Asociación Gremial de Guías Turísticos Locales de Puerto Natales (AGGNat), 12. Asociación Gremial
de Armadores de Transporte Marítimo, Fluvial, Lacustre y Turístico Sur Austral de Chile (ARMASUR A.G.), - Asociación de Salmonicultores de la Región de Magallanes, 14. Asociación Gremial de Porteadores
de Magallanes, 15. Asociación de Mujeres Patagonas, 16. Cámara de Operadores Turísticos y Agencias
Locales (COTA A.G.), 17. Agrupación de Guías de Pesca de Torres del Paine, 18. Asociación Gremial La
Hermandad, 19. Agrupación de Artesanos del Paseo de las Artes, 20. Asociación Barrio Comercial
Natalis, 21. Asociación Gremial Hostels y Afines Natales (AGHYAN).