Muestras analizadas arrojaron un aumento en los niveles de toxinas marinas en estas áreas del
norte de la Provincia de Última Esperanza.
La Secretaría Regional Ministerial de Salud de Magallanes y Antártica Chilena informa el cierre de
sectores aledaños a Puerto Edén y Paso del Indio, en el norte de la provincia de Última Esperanza,
prohibiendo la extracción de todo tipo de mariscos, luego de que análisis realizados por el Laboratorio
de Salud Pública de Punta Arenas a muestras provenientes de estos sectores detectaran niveles de
toxinas marinas por sobre lo establecido en la normativa.
De acuerdo con la Resolución N°1.208, se establece la prohibición de extracción, transporte,
procesamiento, tenencia, comercialización, distribución, venta y consumo de todos los mariscos
susceptibles de contener toxinas de marea roja en esta área, incluyendo cholga, chorito, almeja, lapa,
piure, huepo y picoroco, entre otros.
El área comprendida por la medida se encuentra delimitado, al norte, por una línea recta entre el
Islote Bishopp, ubicado en Isla Wellington, y Punta Paradise, en el Promontorio Exmouth; y, al sur, por
una línea recta entre Punta Graves, ubicada en el sector este de Isla Wellington, y los Islotes Ayayema,
al oeste del Promontorio Exmouth.
La encargada del Programa de Marea Roja de la SEREMI de Salud, Paulina Solar, explicó que “se
procedió al cierre el día de hoy del sector de Puerto Edén y áreas aledañas, lo que incluye Seno de
Edimburgo y Paso del Indio. Esto se debe a que las muestras correspondientes al Crucero I Norte,
entregadas esta semana por IFOP, dieron valores de veneno paralizante de los mariscos por sobre lo
que establece la normativa como apto para el consumo humano. Estos sectores se habían abierto el 23
de julio de este año, ya que habían bajado los niveles de la floración anterior, pero actualmente se
observa un nuevo aumento, por lo que se debe realizar el cierre para proteger la salud de la
población”.
El Seremi de Salud (S), Eduardo Castillo, señaló que “mantenemos una vigilancia del territorio marítimo
regional, a través del análisis de las muestras obtenidas en los cruceros de IFOP, los muestreos de
borde costero y las muestras de productos entregadas por los propios pescadores. Este monitoreo nos
permite adoptar oportunamente las medidas sanitarias necesarias para proteger la salud de la
población y, cuando los análisis evidencian una disminución de los niveles de toxinas marinas, evaluar
la reapertura de los sectores correspondientes. El llamado a la comunidad es a extraer mariscos
únicamente desde áreas abiertas, comprar en establecimientos autorizados y consumir productos que
cuenten siempre con su respectivo análisis de laboratorio”.
En la región, las últimas intoxicaciones por marea roja se registraron en septiembre de 2011. Desde
1972 a la fecha, se han contabilizado 341 personas intoxicadas y 23 fallecidas, mientras que el último
caso fatal ocurrió en 2002.