La conectividad aérea de la provincia de Última Esperanza vuelve a generar preocupación en sectores
vinculados al turismo, la actividad productiva y la comunidad local, debido a las dificultades
operacionales que afectan durante el invierno al Aeródromo Teniente Julio Gallardo de Puerto Natales.
Desde la directiva de la Cámara de Turismo de Última Esperanza manifestaron su preocupación
señalando que resulta urgente acelerar los plazos de diseño y ejecución del nuevo proyecto de
ampliación del aeropuerto de Puerto Natales, considerando que la infraestructura actual ya se
encuentra sobrepasada frente a la demanda existente y futura.
Asimismo, indicaron que esperan un pronunciamiento oficial por parte del Gobierno respecto al futuro de esta obra estratégica, especialmente ante los problemas operacionales registrados por las condiciones climáticas y el estado de la pista, situación que genera inquietud considerando la llegada de semanas más complejas durante el invierno.
A ello agregaron la persistente diferencia tarifaria entre operar desde Punta Arenas y Puerto
Natales, planteando la necesidad de que las autoridades otorguen una prioridad real al turismo y a la
conectividad de Última Esperanza, impulsando medidas concretas que marquen una diferencia respecto
de gestiones anteriores donde, a juicio del sector, esta actividad no ha sido suficientemente priorizada.
Desde este sector turismo recalcan que mantener y garantizar la conectividad aérea durante todo el año
no solo es clave para el desarrollo económico de la zona, sino también para responder a necesidades
sociales y territoriales fundamentales para los habitantes de la región.
La conectividad resulta esencial para residentes que deben trasladarse por motivos de salud, estudios o
trámites, así como para trabajadores que viajan desde y hacia otras regiones del país. Además,
representa una herramienta concreta de descentralización regional y un soporte indispensable para
distintos sectores productivos que dependen de una conexión eficiente y segura.
A ello se suma el esfuerzo de emprendedores, inversionistas y empresas locales que han impulsado una
oferta turística activa durante las cuatro estaciones del año, promoviendo a Puerto Natales y Torres del
Paine como destinos permanentes más allá de la temporada de verano.
Sin embargo, no es el primer invierno en que vuelos con destino a Puerto Natales deben aterrizar en
Punta Arenas o cancelar sus operaciones debido a condiciones de seguridad, afectando directamente a
pasajeros, trabajadores, turistas y residentes.
La conectividad aérea en Última Esperanza vuelve a encender preocupación ante la llegada del invierno,
lo que advierte un impacto social y económico para los residentes y el sector turismo, frente a este
escenario Adriana Aguilar Lagos, gerenta de la Cámara de Turismo de Última Esperanza, señala que: “no
es conveniente para nadie que los esfuerzos en inversión para impulsar el turismo todo el año
nuevamente se traduzcan en perdidas para los pequeños empresarios y prestadores de servicios locales.
Además se hace necesario aplicar un eficiente mecanismo de comunicación especialmente cuando hay
suspensiones de servicios aéreos por seguridad para que los residentes y visitantes reciban la
información de manera clara y oportuna”.