La Secretaría Regional Ministerial de Vivienda y Urbanismo de Magallanes y de la Antártica Chilena avanza en el desarrollo de un catastro para identificar los hogares de Punta Arenas que mantienen techumbres de asbesto cemento, material utilizado habitualmente en construcciones de décadas anteriores.
Las gestiones para desarrollar el estudio comenzaron durante el primer semestre de este año y su término está previsto para diciembre de 2026. El levantamiento considera sectores definidos principalmente por la antigüedad de las poblaciones e incluye visitas a terreno, registros mediante drones y recopilación de antecedentes históricos y de distintas instituciones.
El seremi de Vivienda y Urbanismo, Rodolfo Guajardo Barría, explicó que ya se han identificado sectores de la ciudad donde permanecen cubiertas instaladas durante las décadas de 1990 y 2000. “Tenemos un problema grande en Magallanes. Nosotros ya tenemos identificados varios sectores de la ciudad que todavía siguen con las techumbres que se entregaron en los años 90 y 2000, y tenemos que hacer una disposición de esos elementos una vez que cambiemos esas techumbres”, señaló.
Una vez concluido el catastro, sus resultados permitirán dimensionar las necesidades y avanzar en las gestiones ante el nivel central del Ministerio para desarrollar intervenciones de mejoramiento a partir de 2027. Al respecto, Guajardo indicó que “una vez que tengamos esto ya catastrado, vamos a poder hacer los requerimientos necesarios a nivel central para hacer proyectos del programa DS27 de mejoramiento en las vivienda que tengan este tipo de techumbre”.
La disposición final
Las declaraciones fueron realizadas durante la certificación del Acuerdo de Producción Limpia (APL) sobre gestión de residuos de construcción y demolición y uso eficiente del agua; iniciativa articulada por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Magallanes y la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de Corfo.
Tras 24 meses de implementación, el acuerdo certificó a 11 empresas y 17 instalaciones de la región y, según los antecedentes entregados por la CChC, permitió evitar la disposición final de 141.124 toneladas de residuos de construcción y demolición mezclados. La iniciativa también contempló la elaboración de un informe para evaluar una eventual planta de gestión de residuos y fortalecer la infraestructura regional disponible para su manejo y valorización.
En este contexto, el seremi destacó que uno de los principales desafíos para intervenir viviendas con asbesto cemento es qué hacer con el material una vez retirado. Actualmente, Magallanes no dispone de un lugar para su acopio seguro, por lo que estos residuos deben ser trasladados fuera de la región.