- SHOA reúne a Fundación Antártica21 e Instituto Milenio BASE para impulsar investigación antártica.
En el marco de las reuniones técnicas del Comité Oceanográfico Nacional (CONA) del SHOA, la academia, los centros de investigación y las fundaciones se dieron cita para debatir sobre los desafíos ecológicos de nuestros mares y ecosistemas australes.
La jornada, realizada en modalidad híbrida desde el Auditorio Alberto Veloso de la Universidad de Chile, contó con destacadas exposiciones centradas en la fauna marina y las oportunidades de la investigación en el Continente Blanco.
Ciencia y turismo: hacia un modelo antártico colaborativo
Uno de los ejes centrales del encuentro estuvo marcado por la ponencia conjunta titulada “Turismo y ciencia en la Antártica: oportunidades, experiencias y desafíos de colaboración”. La presentación fue liderada por el Dr. Edgardo Vega, director de la Fundación Antártica21, y el Dr. Elie Poulin, director del Instituto Milenio BASE.
Ambos expositores profundizaron en cómo la actividad turística responsable en la Antártica no sólo representa una ventana para la educación y la concientización ambiental, sino también una plataforma logística fundamental para el levantamiento de datos científicos de alto valor. En un escenario donde el cambio climático altera los ecosistemas polares, la sinergia entre el turismo sustentable y la investigación científica se posiciona como una herramienta indispensable para el monitoreo a gran escala.
Diálogo abierto y conservación marina
La sesión del CONA también abordó problemáticas críticas para los ecosistemas nacionales con la presentación de la Dra. Maritza Sepúlveda, Profesora Titular de la Universidad de Valparaíso e investigadora del CIGREN (Centro de Investigación y Gestión de Recursos Naturales), quien expuso sobre «Interacciones entre lobos marinos y pesquerías: ¿es la remoción de individuos una solución efectiva?». Su análisis abrió un espacio de debate profundo sobre la coexistencia entre las actividades productivas y la fauna nativa.
Como es tradición en los espacios de articulación científica del CONA, la jornada concluyó con una mesa abierta donde los integrantes propusieron nuevos temas de interés y debatieron sobre la agenda de conservación para los próximos meses, consolidando una red activa de trabajo colaborativo desde el corazón del Campus Juan Gómez Millas.