En las dependencias del Instituto Antártico Chileno (INACH) se realizó el “Seminario de Investigación Antártica Chile-Canadá”, una instancia enriquecedora que congregó a autoridades y científicos de ambos países para compartir avances, experiencias y proyecciones en el estudio de las regiones polares.
Durante su discurso de bienvenida, el director nacional del INACH, Gino Casassa, valoró el trabajo con Canadá, destacando el gran aporte de sus investigadoras e investigadores y el fortalecimiento de los vínculos entre ambas naciones: “Esta colaboración con Canadá ha sido clave para poder avanzar en investigaciones conjuntas y generar conocimiento de alto nivel”, precisó.
La actividad adquirió un significado especial al conmemorarse el primer aniversario de la firma del memorando de entendimiento entre INACH y Polar Knowledge Canada, y la escala en nuestra ciudad del buque de la Armada Real Canadiense HMCS Margaret Brooke, la primera nave de ese país en operar en la Antártica. Este acuerdo ha sido fundamental para fortalecer la cooperación bilateral, impulsar la investigación conjunta y consolidar las redes científicas centradas en el continente antártico.
“Es un orgullo ver que esta colaboración no ha quedado solo expresada en el papel, sino que se ha concretado de manera muy exitosa en esta campaña”, comentó Karolina Guay, embajadora de Canadá en Chile, quien además subrayó que están trabajando actualmente en iniciativas conjuntas en lugares como Glaciar Unión, a mil kilómetros del polo sur.
Asimismo, relevó el carácter bidireccional de este vínculo, señalando que abre las puertas a que equipos científicos chilenos participen de campañas en el Ártico. “Hay muchas posibilidades de seguir fortaleciendo este trabajo conjunto en el futuro”, afirmó.
Es importante mencionar que este vínculo entre ambos países se fortaleció durante esta campaña antártica gracias a la utilización del rompehielos Almirante Viel de la Armada de Chile. Durante 15 días, esta plataforma marítima permitió la colaboración entre equipos científicos canadienses e investigadores chilenos, como la Dra. Lorena Rebolledo, oceanógrafa e investigadora del Departamento Científico del INACH, y el Dr. Rodrigo Fernández, geólogo de la Universidad de Chile.
En este contexto, Rebolledo destacó el valor del trabajo conjunto: “Fue una experiencia muy enriquecedora, en la que tuvimos la oportunidad de trabajar codo a codo con científicos canadienses. Esta colaboración permitió integrar distintas disciplinas y capacidades, combinando la experiencia de Canadá en el Ártico con el conocimiento que tenemos en Antártica, lo que abre nuevas posibilidades de investigación y el acceso a tecnologías que no siempre están disponibles en Chile”.
Durante esta expedición se realizó un importante trabajo en las áreas de oceanografía y geociencias, incluyendo la recolección de muestras de agua hasta los 2.000 metros de profundidad y la obtención de testigos de sedimento en distintas bahías de las islas Shetland del Sur. Estos datos permitirán reconstruir el clima del pasado y comprender de mejor forma los cambios ambientales en la región.