Con un Llellipún en el estacionamiento del establecimiento y degustación de alimentos, el CESFAM Dr. Mateo Bencur conmemoró un nuevo We Tripantu o Año Nuevo de los Pueblos Indígenas; actividad que contó con la activa participación de usuarios, funcionarios e invitados especiales.
La rogativa que marcó el inicio de un nuevo ciclo, en el que se suceden las diferentes estaciones del año. El Pukem (invierno), da paso al Pewü (primavera, tiempo de brotes), este al Walüng (verano, tiempo de Abundancia) y finalmente al Rimü (Rimungen, otoño), destacó la participación de niños y niñas del Jardín Infantil Coné del Ejército de Chile y de alumnos de la carrera de Gastronomía del Liceo Politécnico Cardenal Raúl Silva Henríquez de Punta Arenas.
Para Ivar Muñoz, referente Programa Especial de Salud Pueblos Indígenas (PESPI) del Servicio de Salud Magallanes, destacó la ejecución del programa en la región, agregando que esta celebración de renovación de energías y nueva salida del sol, se realizó en el CESFAM Lozic en Puerto Natales, y los CESFAM Ibáñez, Fenton, Bencur y Damianovic en Punta Arenas, además de los hospitales comunitarios de Porvenir y Puerto Williams. “El objetivo del PESPI es contribuir a reducir la inequidad en el acceso a salud a las personas pertenecientes a pueblos indígenas, a través de componentes como la equidad, la participación social y también las prestaciones en salud indígena”, dijo el profesional.
La conmemoración, organizada por el equipo PESPI del establecimiento, es una tradición para el establecimiento, y busca que sus funcionarios y usuarios se empapen de la cultura y su cosmovisión. “Es el momento de la renovación, estamos en la época del solsticio de invierno que es cuando en el hemisferio sur nos renovamos, por lo tanto, se celebra igual que el año nuevo que se hace en diciembre, pero el verdadero de nosotros es ahora”, indicó Sandra Jelves, lawentuchefe del CESFAM Mateo Bencur.
Agregando la funcionaria que, optaron por realizar un Llellipun porque es una ceremonia corta, donde se pide, se da gracias, se pide perdón, a diferencia del We Tripantu que es una ceremonia larga y que consta de 4 etapas, e involucra toda la noche hasta el primer lucero; las etapas del We Tripantu son preparación y rogativa (Llellipun) que inicia al atardecer. La transmisión de saberes (Epew y Nutram) que es durante la noche. La Convivencia (Awkantun y Misawün) y la purificación al primer lucero (Afkintu), justo antes del amanecer.
La rogativa contó con el relato del werkén Juan Lepicheo, quien explicó que, “para el pueblo mapuche y todos los pueblos que viven en el cono sur de este continente, la palabra we es nuevo o nueva, tripan salir o salida y antu sol, o sea We Tripantu es nueva salida del sol, marcando el solsticio de invierno. Y a la vez, recibe el nombre de Wiñol Tripantu, que significa un cambio de ciclo en este año”.
Así mismo, Juan Lipicheo, señaló que el inicio del nuevo ciclo, “se simboliza con una noche que es más larga y se empiezan a acortar los días, nuestros antiguos decían que los días después del We Tripantu se empiezan a alargar una pisada de gallo (…); también para nosotros es una renovación de todas las energías que tiene el ser humano, es terreno, espiritual y renovamos todos el Küme Newen que es la buena energía, el Feyentun que es nuestra espiritualidad y nuestro Kimün, nuestro saber”, puntualizó.
Este año, el equipo organizador contó con el apoyo de la carrera de Gastronomía del Liceo Politécnico Cardenal Raúl Silva Henríquez, quienes fueron los encargados de preparar los alimentos para la convivencia después del Llellipun, señaló Enrique Núñez, docente del establecimiento. “Como liceo tenemos mucha vinculación con todo el CESFAM, en distintos tipos de atenciones, siendo la idea vincularnos y ser un aporte. Y una de las maneras que podemos aportar en estos momentos, es participando con la especialidad de gastronomía en la preparación de productos para el We Tripantu, hicimos productos con avellana, con harina tostada, el muday y algunos piñones para que las personas puedan disfrutar y conocer”, acotó el educador.
Consignar que, para el mapuche el We Tripantu constituye un nuevo nacimiento o una renovación llena de energía por parte de todo el universo, wallontu mapu, y de la tierra donde se coexiste, nao mapu. La presencia del wünelfe o lucero del amanecer que renueva el newen de las plantas medicinales y todos los vegetales y por último antü, el sol, que renueva las energías del itro fill mogen, todo lo que tiene vida, es por ello que el mapuche también se renueva en su kimün y rakiduam, conocimiento y pensamiento mapuche, porque es parte de un todo.