Bomberos refuerzan su seguridad con inversión en equipamiento de última generación.

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El proyecto, impulsado por el Gobierno Regional, supera los $1.200 millones y permitirá renovar

equipos de protección para voluntarios de toda la región.

Una jornada marcada por el reconocimiento y el compromiso con quienes cumplen
un rol fundamental en las emergencias se vivió esta mañana, en el marco de la entrega de nuevo
equipamiento al Cuerpo de Bomberos de Magallanes.


La iniciativa corresponde a la reposición y adquisición de equipos de protección personal para
voluntarios de la región, proyecto financiado principalmente con recursos del Fondo Nacional de
Desarrollo Regional (FNDR), que supera los $1.267 millones y que además contó con el aporte de
la Junta Nacional de Cuerpos de Bomberos.


La entrega, contempló 560 uniformes estructurales completos y 240 linternas, equipamiento
fundamental para enfrentar incendios y emergencias en condiciones extremas, reemplazando
material que en muchos casos ya habría superado su vida útil y que incluso debía ser compartido
entre voluntarios.


“Es una implementación de primera calidad, con estándares europeos, que debería durar entre 8 a
10 años, incluso más con una mantención adecuada”, indicó el Consejero Antonio Bradasic.
Los nuevos trajes están compuestos por múltiples capas que permiten resistir altas temperaturas,
humedad, y al mismo tiempo facilitan la movilidad durante las operaciones.


El Consejero Rodolfo Cárdenas relevó el impacto de la inversión, destacando el rol que cumple el
Gobierno Regional en el fortalecimiento de Bomberos. “Se trata de un trabajo conjunto que se ha
abordado en distintas materias, tanto en equipamiento, pero también en infraestructura, a través
de los carros de bomba, compañías y establecimientos que albergan a los voluntarios”.


La implementación será distribuida en las cuatro provincias de Magallanes, entre las 14 compañías
de bomberos y las 3 brigadas en formación existentes en la región, el equipamiento también
llegará a sectores más aislados, donde las condiciones geográficas y climáticas exigen una
respuesta aún más preparada.