La diabetes mellitus tipo 2 es una de las enfermedades crónicas más extendidas en Chile, y representa hoy un problema crítico de salud pública, con una prevalencia que alcanza al 11% de la población adulta entre 20 y 79 años.
Esta patología está asociada, principalmente, a los hábitos alimenticios, el alto consumo de azúcares, harinas refinadas y el sedentarismo. Los síntomas más comunes incluyen sed y hambre excesivas, necesidad frecuente de orinar, fatiga, visión borrosa, hormigueo en manos o pies, llagas que no cicatrizan, deshidratación y falta de energía.
Este problema es el que aborda la tesis del investigador de la Universidad de Magallanes (UMAG), Víctor Sanhueza Godoy, quien culminó con éxito el pasado 17 de diciembre, el Programa de Doctorado en Ciencias, mención Química de Productos Naturales, en la misma casa de estudios. Su trabajo -titulado “Búsqueda de inhibidores de la enzima α-D-glucosidasa en Gaultheria mucronata de la Patagonia y Plocamium cartilagineum de la zona central de Chile”- explora alternativas de origen natural que dialogan con una preocupación social de primer orden: cómo enfrentar enfermedades crónicas desde enfoques que integren alimentación, territorio y conocimiento científico.
Chaura con agua y “Cresta de gallo”
Sanhueza buscó en la naturaleza, sustancias que ayudan a controlar la digestión de los azúcares, al ralentizar la absorción de hidratos de carbono digeribles. Su investigación puso el foco en el potencial de dos especies vegetales y marinas chilenas, para inhibir, bloquear o atenuar la actividad de la enzima α-D-glucosidasa, una proteína relacionada con la digestión de carbohidratos.
Una de ellas es la chaura (Gaultheria mucronata), especie vegetal nativa de la Patagonia, cuyo fruto ha sido tradicionalmente conocido en el territorio.
En este caso, el estudio se centró en el análisis de sus frutos, utilizando una técnica de laboratorio que permite identificar y medir sus componentes químicos (cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masas). Los resultados mostraron que los extractos obtenidos, tanto con alcohol como con agua, lograron inhibir de manera significativa la acción de la enzima. En particular, el extracto preparado con agua presentó el mejor desempeño, con una capacidad inhibitoria superior a la del fármaco utilizado como control o referencia en el estudio.