Organizaciones comunitarias, profesionales y personas con discapacidad se reunieron en el seminario “Educación Sexual Integral Accesible para personas con discapacidad”, una instancia formativa, de diálogo y visibilización de los derechos sexuales y reproductivos de las personas con discapacidad.
Esta iniciativa fue financiada por el Servicio Nacional de la Discapacidad (SENADIS), a través de su Fondo Nacional de Proyectos Inclusivos, y ejecutada por la Red de Protección en Derechos e Inclusión Social (REPRODIS). Además, contó con el apoyo del Departamento de Terapia Ocupacional de la Universidad de Magallanes – UMAG.
El evento reunió a expositoras y expositores nacionales e internacionales, equipos académicos, e instituciones públicas, para reflexionar en torno a los desafíos y oportunidades de garantizar el acceso a la educación sexual integral, integrando enfoques de inclusión, equidad de género y anticapacitismo.
El Seremi de Desarrollo Social y Familia, Danilo Mimica, señaló que “lo que hemos realizado en este seminario es educar e informar, abrir nuestras mentes en materia de cuidados en un aspecto que muchas veces es tabú, pero que también forma parte de la vida de las cuidadoras y las personas cuidadas. Educar e informar a través de charlas y diálogos es justamente una de las dimensiones que queremos desarrollar a través de los Centros Comunitarios de Cuidados, de los cuales, dos ya fueron inaugurados en nuestra región: uno en Torres del Paine y otro en San Gregorio”.
Este espacio, también tuvo como objetivo fortalecer la colaboración interinstitucional, visibilizar el conocimiento aplicado al territorio, en la búsqueda de posicionar a la región como referente en la promoción de prácticas inclusivas y el respeto a los derechos humanos de las personas con discapacidad.
La Directora Regional de SENADIS, Bernarda Cares, manifestó que “las estrategias que tiene la política de discapacidad en Chile, van más de allá de apoyar la dependencia de una manera asistencialista, debido a que busca promover que todas las personas puedan ejercer con autonomía las decisiones que enfrentamos en la vida. Como sociedad debemos tratar la discapacidad desde el enfoque biopsicosocial, donde la discapacidad no tiene que ver con la persona, sino con el entorno que debe ser capaz de generar las condiciones para que esa persona se desarrolle en igualdad de oportunidades, que el resto de la comunidad”.