COMUNICADO CONJUNTO DEL SECTOR TURISMO DE MAGALLANES ANTE LA IMPLEMENTACIÓN DE LA LEY SBAP Y SUS REGLAMENTOS.

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Las asociaciones HYST (Hoteles y Servicios Turísticos de Torres del Paine), AustroChile y
CATUE (Cámara de Turismo de Última Esperanza) expresan su preocupación y llamado al
diálogo ante el proceso de implementación de la Ley 21.600, que crea el Servicio de
Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), y la elaboración de sus reglamentos, junto a la
reciente definición de sitios prioritarios para la conservación.


Como representantes del sector turismo en la Región de Magallanes, valoramos los
esfuerzos del Estado por fortalecer la institucionalidad ambiental y proteger la
biodiversidad. No obstante, la falta de comunicación fluida, la ausencia de participación
territorial efectiva y la indefinición de los alcances normativos están generando
incertidumbre en un sector clave para el desarrollo regional y la conservación misma del
territorio.


Esta falta de certezas podría afectar la planificación de inversiones, los proyectos en
ejecución y la confianza de largo plazo que requiere el turismo sostenible, especialmente
considerando la relevancia del sistema de concesiones y la operación dentro de las áreas
protegidas de las cuatro provincias de la Región de Magallanes, donde la colaboración
público‑privada ha sido fundamental.


La implementación de la Ley SBAP no debiera ser un muro entre el Estado y las
comunidades, sino un puente que fortalezca el diálogo y la corresponsabilidad ambiental.
En Magallanes, la conservación y el turismo no son mundos opuestos, son partes de una
misma historia que da trabajo, protege ecosistemas y construye identidad. Escuchar a
quienes habitan y cuidan el territorio no es un favor: es la base para una sostenibilidad real
y compartida.


“La falta de información y claridad sobre los reglamentos del SBAP genera un clima de
incertidumbre que puede frenar inversiones en infraestructura turística y servicios locales.
Necesitamos reglas claras, plazos definidos y diálogo permanente con las comunidades que
habitamos las áreas de conservación,” señaló Sara Adema, gerente de la Asociación de
Hoteles y Servicios Turísticos de Torres del Paine (HYST).


“El turismo ha sido motor de desarrollo local y también un guardián de los ecosistemas.
Necesitamos claridad normativa y diálogo temprano, porque las decisiones que se tomen
hoy definirán el futuro del destino Magallanes. No se puede construir sostenibilidad sin
participación,” expresó Daniela Rodríguez, presidenta de AustroChile.


“El turismo ha sido un aliado histórico en la promoción y resguardo del patrimonio natural
de Magallanes. Queremos seguir cumpliendo ese rol, pero para eso necesitamos una
institucionalidad ambiental que dialogue con el territorio y no sobre él,” añadió Adriana
Aguilar, presidenta de CATUE.

Las tres asociaciones gremiales reafirman su compromiso con un modelo de turismo
responsable, sostenible y articulado con la conservación, e instan a las autoridades
competentes —Ministerio del Medio Ambiente, SBAP y Gobierno Regional— a abrir
espacios formales de trabajo conjunto, que permitan compatibilizar la protección ambiental
con la estabilidad de las actividades económicas que dan sustento a miles de familias
magallánicas.

Asociación de Hoteles y Servicios Turísticos (HYST) | AustroChile | CATUE