Antarctica21, empresa chilena pionera en aerocruceros antárticos, dio la bienvenida al Magellan Discoverer con una ceremonia de bautizo realizada este viernes 6 de noviembre en el muelle Prat de Punta Arenas. Diseñado y construido en Chile por el astillero ASENAV, el nuevo buque se incorpora a la flota de la compañía como su propuesta de mayor sofisticación y menor impacto para explorar la Antártica. Su primer aerocrucero antártico comenzará el 15 de diciembre de 2026.
La incorporación marca una nueva etapa en el modelo de expediciones de pequeña escala que distingue a Antarctica21 desde 2003. Sus aerocruceros combinan un vuelo sobre el paso Drake con la navegación por la Antártica a bordo de buques de expedición, con Punta Arenas como punto de partida.
El Magellan Discoverer es el primer buque polar híbrido-eléctrico con propulsión azimutal construido en América. ASENAV, que también construyó el Magellan Explorer de Antarctica21 en 2019, estuvo a cargo de su diseño y construcción.
Para Jaime Vásquez, presidente del directorio de Antarctica21, presentar el Magellan Discoverer a la comunidad magallánica y al país es motivo de orgullo y un hito que demuestra las capacidades de la industria naval chilena. «Yo creo que este barco demuestra que Chile tiene capacidad como para poder ser un país de construcción naval», afirmó. En ese contexto, llamó al Gobierno a impulsar mecanismos de apoyo al financiamiento de proyectos navales, con miras a fortalecer esta industria y su aporte a la economía nacional.
Su sistema de propulsión integra una red eléctrica ABB Onboard DC Grid™, dos unidades ABB Azipod® y un sistema de almacenamiento de energía en baterías de Corvus Energy, junto con un sistema de gestión de potencia que controla el funcionamiento de los motores. Al operar con baterías, la nave puede navegar de forma prácticamente silenciosa y sin emisiones durante esa operación. Antarctica21 prevé utilizar esta capacidad en desplazamientos a baja velocidad, aproximaciones a sitios de desembarco y maniobras en presencia de fauna.
La nave cuenta, además, con dos motores principales MAN equipados con reducción catalítica selectiva, que cumplen la norma de emisiones Tier III de la Organización Marítima Internacional (OMI). Un sistema de recuperación de calor permite aprovechar el calor residual para calefaccionar los espacios interiores y calentar el agua a bordo.
La experiencia a bordo mantiene el sello de pequeña escala de la compañía: sus 48 cabinas cuentan con balcón privado y el comedor permite recibir a todos los pasajeros en un solo turno, con gastronomía de inspiración local y vinos chilenos de alta gama. Una cubierta de paseo de 360 grados, una proa accesible para los pasajeros y sauna con amplios ventanales que favorecen la conexión con el paisaje.
Los interiores, a cargo de Tomas Tillberg Design, combinan un estilo contemporáneo, cálido y boutique, en sintonía con Explorers House, el centro privado de expediciones de Antarctica21 en Punta Arenas. Con un máximo de 88 pasajeros en sus aerocruceros antárticos y un equipo de expedición y tripulación de 67 personas, el buque mantiene la escala, flexibilidad y atención personalizada que caracterizan la propuesta de la compañía frente a embarcaciones de mayor tamaño.
Verónica Peragallo, CEO de Antarctica21, destacó que el Magellan Discoverer incorpora la tecnología, la innovación y los aprendizajes recogidos durante 23 años de operación y a través de la experiencia de sus pasajeros. Según explicó, el proyecto contempló un año y medio de diseño y 33 meses de construcción, con una inversión total aproximada de US$90 millones, para ofrecer una mejor experiencia de viaje y una operación más eficiente, sostenible y silenciosa en el entorno antártico.
Peragallo subrayó que la nave fue concebida no solo para los pasajeros, sino también para apoyar la ciencia por medio de la Fundación Antártica21, con espacios como un laboratorio húmedo destinados al estudio del ecosistema y el clima antártico. Asimismo, destacó la cadena de valor regional vinculada a las operaciones de Antarctica21, que integra a proveedores portuarios, servicios para sus embarcaciones y proveedores locales para Explorers House, junto con los equipos que trabajan en tierra y a bordo de sus cruceros.
Vásquez por su parte destacó, además, que el modelo de aerocruceros impulsado por Antarctica21 ha abierto oportunidades para el turismo en Chile y Magallanes. Explicó que estos viajes conectan el ingreso de visitantes al país por Santiago con su paso por Punta Arenas y estadías turísticas antes o después de la expedición antártica. A su juicio, la adopción de este modelo por otras empresas refuerza el papel de la capital regional como puerta de entrada a la Antártica y ofrece espacio para seguir desarrollando la actividad.
El Magellan Discoverer operará junto al Magellan Explorer durante la temporada 2026-2027.