La cifra significó un ascenso de 0,7 puntos porcentuales (pp.) en doce meses, debido a que el alza de la fuerza de trabajo (1,4%) fue mayor a la presentada por las personas ocupadas (0,7%). Por su parte, las personas desocupadas aumentaron 12,4%.
Respecto al mismo período del año anterior, la tasa de participación se situó en 68,6%, con un alza de 0,4 pp.; mientras la tasa de ocupación se ubicó en 63,8%, decreciendo 0,2 pp.
En las mujeres, la tasa de desocupación se situó en 7,9%, con un incremento de 1,4 pp. en doce meses; mientras que, en los hombres, la tasa de desocupación fue 6,1%, con un alza de 0,1 pp. en el mismo período.
Alza de personas ocupadas
En doce meses, la estimación del total de personas ocupadas experimentó un crecimiento de 0,7%, incidida tanto por los hombres (0,9%) como por las mujeres (0,3%).
Los sectores que más contribuyeron al aumento de la población ocupada fueron alojamiento y servicio de comidas (63,7%); enseñanza (28,4%); y administración pública (11,9%); mientras que, por categoría ocupacional, el alza se observó únicamente en las personas trabajadoras por cuenta propia (37,0%).
Informalidad
La tasa de ocupación informal se ubicó en 20,9%, con un alza de 2,1 pp. en un año. Las personas ocupadas informales aumentaron 11,7%, incididas tanto por los hombres (20,9%) como por las mujeres (3,2%).
Indicadores de subutilización de la fuerza de trabajo
La tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial alcanzó 15,0%, con una reducción de 0,5 pp. en el período. En los hombres se situó en 12,8% y en las mujeres, en 17,7%. La brecha de género fue 4,9 pp.