El gerente general de Sociedad de Rentas Inmobiliarias (SRI), concesionaria de Zona
Franca de Punta Arenas, valoró la amplitud y diversidad de la instancia impulsada por
el Gobierno Regional y el Ministerio de Hacienda, que en su segunda sesión reunió a
cerca de 60 representantes del mundo público y privado. Prieto destacó especialmente
la posibilidad de reunir experiencias y miradas distintas para pensar el futuro del
sistema franco y señaló que SRI seguirá participando con la disposición de escuchar y
aportar los antecedentes, la experiencia y la evidencia acumulada durante casi dos
décadas de administración.
Punta Arenas, 25 de septiembre de 2026.- Tras la segunda sesión de la Mesa Regional de
Zona Franca, el gerente general de Sociedad de Rentas Inmobiliarias (SRI), Eugenio Prieto
Katunaric, valoró el espacio de diálogo generado en torno al futuro del sistema franco de
Magallanes y destacó la iniciativa impulsada por el gobernador Jorge Flies y el Ministerio de
Hacienda.
La jornada reunió a cerca de 60 representantes de distintos ámbitos y abordó materias de
infraestructura, modernización, competitividad y servicios. Para Prieto, la diversidad y
experiencia reunidas en la instancia permiten abordar el futuro de Zona Franca desde distintas
perspectivas y construir gradualmente una visión regional antes de avanzar hacia definiciones
específicas.
Evaluación de esta segunda sesión de la Mesa Regional de Zona Franca
“Muy positiva. Incluso antes de entrar al contenido específico, hay algo que vale la pena
destacar: que una región sea capaz de sentar en una misma mesa a autoridades actuales y
anteriores, municipios, servicios públicos, usuarios, empresarios, gremios, personas
vinculadas a la concesionaria anterior, agentes de aduana, academia y personas que han
tenido distintas responsabilidades en la historia de Zona Franca para preguntarse qué
queremos hacer con este instrumento durante las próximas décadas ya es, en sí mismo, una
buena noticia”.
Prieto destacó que se trata de “una política pública que está por cumplir cinco décadas y que
seguirá acompañando a Magallanes por muchos años. Por eso nos parece muy valioso que
exista tiempo para conversar, escuchar perspectivas diferentes y construir gradualmente una
visión de futuro”.
En esa línea, señaló que la metodología de esta segunda sesión estuvo orientada
precisamente a recoger distintas opiniones. “Participaron cerca de 60 personas y hubo una
metodología destinada a recoger miradas sobre infraestructura, modernización, competitividad
y servicios. Hay mucho conocimiento reunido en esa mesa y ahora corresponde ordenar esas
visiones, identificar coincidencias y diferencias y seguir avanzando”.
Trabajo conjunto entre el Gobierno Regional y el Ministerio de Hacienda
Para el gerente general de SRI, uno de los elementos relevantes del proceso es precisamente
su conducción institucional.
“Hay que reconocer la iniciativa que ha impulsado el gobernador Jorge Flies y su equipo y que
este trabajo se esté desarrollando conjuntamente con el seremi de Hacienda, Manuel José
Correa. Son instituciones que necesariamente tienen que conversar si queremos llegar a una
propuesta que recoja las aspiraciones de Magallanes y, al mismo tiempo, tenga sustento
técnico, jurídico y operativo”.
Prieto valoró asimismo el acompañamiento técnico del Banco Interamericano de Desarrollo,
“que permite incorporar experiencia comparada y conocer cómo estos instrumentos han
evolucionado en otros países”.
“Que el Gobierno Regional y Hacienda puedan liderar conjuntamente esta conversación,
incorporando además una representación amplia de actores regionales y apoyo técnico
externo, nos parece una muy buena manera de abordar una decisión de esta importancia y de
esta duración”.
Composición de la Mesa
“Destacaría la diversidad y la experiencia”, sostuvo Prieto, destacando que los participantes
conocen Zona Franca desde perspectivas muy diferentes.
“Están los usuarios que trabajan todos los días dentro del sistema y algunos que también
fueron parte de la concesionaria anterior; Aduanas, Impuestos Internos y otros organismos
públicos que conocen su dimensión regulatoria y operativa; los municipios, gremios
empresariales, académicos, agentes de aduana y emprendedores. También participan
exintendentes, exautoridades y personas que han tenido responsabilidades públicas sobre
este instrumento en distintos períodos”.
A su juicio, esa combinación aporta profundidad al trabajo de la instancia. “Nadie tiene por sí
solo toda la experiencia ni todas las respuestas. Una persona puede mirar Zona Franca desde
el empleo; otra desde el comercio; otra desde la inversión, la logística o la industria; otra
desde la fiscalización; otra desde las necesidades de las provincias o desde una perspectiva
territorial, geopolítica y estratégica”.
“Lo interesante de una mesa de estas características es precisamente juntar esas
experiencias. No necesariamente vamos a coincidir en todo, y tampoco tendría sentido
esperar eso. El valor está en que las distintas posiciones puedan expresarse y contribuir a una
propuesta mejor informada”.
Resultados esperados del proceso
“Más que llegar con una respuesta propia, esperamos contribuir a que la región pueda
construir una visión compartida sobre qué Zona Franca necesita Magallanes para las
próximas décadas”.
Prieto sostuvo que SRI fue convocada como uno de los distintos actores vinculados al sistema
franco y que entiende su participación precisamente desde ese lugar: “escuchar las demás
experiencias, aportar la nuestra y poner antecedentes a disposición del proceso”.
Antes de avanzar hacia definiciones específicas sobre el modelo futuro, planteó que existe
una pregunta anterior que resulta fundamental: “¿Qué queremos que sea la Zona Franca de
Punta Arenas hacia 2030, 2040 o 2060 y qué necesidades de Magallanes debiera ser capaz
de atender?”
“La región de 2030 no será la misma de 2007 y, probablemente, la de 2060 será nuevamente
distinta. Hoy hablamos de turismo antártico, logística, acuicultura, energía, tecnología,
economía circular, conectividad y servicios con una dimensión que hace veinte años era
diferente o que simplemente no estaba presente en la conversación regional”.
Por ello, indicó, “nos parece acertado comenzar por una visión de futuro y, a partir de ella,
preguntarnos qué infraestructura, qué marco normativo, qué capacidades y qué condiciones
de operación pueden ayudar a hacerla posible”.
Prieto recordó que ésta fue también una de las ideas planteadas por SRI luego de la primera
sesión. “Reconocer lo que se ha construido hasta ahora no significa pensar que el instrumento
deba permanecer inmóvil. Al contrario. La experiencia acumulada permite identificar aquello
que ha funcionado, aquello que puede perfeccionarse y las nuevas necesidades que han ido
apareciendo. Ese aprendizaje debiera ser uno de los insumos para proyectar la siguiente
etapa”.
Participación de SRI
Prieto señaló que es importante distinguir claramente los distintos roles que conviven dentro
del proceso.
“SRI participa como uno de numerosos actores convocados. No nos corresponde predefinir
nada ni adoptar las decisiones que son propias de las instituciones públicas responsables del
proceso. Nuestro papel es participar de la conversación, escuchar y aportar experiencia y
antecedentes”.
A su juicio, la propia composición de la mesa permite entender esa lógica. “Están los usuarios,
la Cámara Franca, los organismos fiscalizadores, municipios, gremios, la academia, agentes
de aduana, antiguas autoridades y también usuarios que fueron parte de la anterior
concesionaria. Cada uno puede aportar conocimiento desde el lugar que le ha correspondido
ocupar. Discutir el futuro operativo de Zona Franca requiere precisamente escuchar esas
experiencias diferentes”.
“La autoridad regional también ha señalado que se trata de un proceso abierto y transversal.
Nosotros entendemos nuestra participación exactamente en esos términos: aportar
información y experiencia, sin anticipar las conclusiones que corresponderá construir al
conjunto de la mesa y, finalmente, resolver a las instituciones competentes”.
Sobre la incorporación de servicios a la Zona Franca
“Lo observamos con satisfacción, fundamentalmente porque hoy dejó de ser una
conversación de uno u otro actor y pasó a formar parte de una discusión regional mucho más
amplia. Parece existir una coincidencia creciente en torno a la necesidad de analizar la
incorporación de servicios y, cuando esas coincidencias se consolidan, pueden terminar
dando origen a políticas públicas”.
Prieto recordó que SRI viene planteando públicamente esta materia desde hace varios años.
“En 2018 conocimos en Uruguay una experiencia de zonas francas que incorporaba servicios
profesionales y tecnológicos y desde entonces hemos sostenido que Magallanes debía al
menos estudiar esa posibilidad”.
Sin embargo, enfatizó que el valor actual de la discusión está precisamente en que dejó de
pertenecer a un actor determinado.
“A estas alturas lo menos importante es quién plantea una determinada idea. Lo realmente
relevante es que hoy el Gobierno Regional la está analizando, Hacienda participa de la
conversación, el BID ha estudiado experiencias internacionales y distintos actores regionales
pueden evaluar sus posibilidades, alcances y condiciones”.
“Eso es precisamente lo que uno espera que ocurra con una idea: que deje de pertenecer a
quienes la plantearon y pueda ser examinada con mayor evidencia y desde perspectivas
distintas”.
Prieto precisó además que la incorporación de servicios no supone sustituir las actividades
que actualmente se desarrollan bajo el sistema franco.
“Cuando hablamos de servicios no pensamos en sustituir la actividad comercial, logística o
industrial existente. La discusión puede incluir servicios profesionales, tecnológicos, logísticos
y de soporte que fortalezcan precisamente las actividades que Magallanes ya desarrolla, su
industria primaria, y aquellas que puedan surgir en el futuro”.
Sobre el aporte de SRI a la mesa
“Principalmente dos cosas: experiencia y evidencia”.
El ejecutivo explicó que SRI lleva casi veinte años administrando “un sistema complejo, donde
conviven usuarios, inversionistas, trabajadores, fiscalizadores, millones de visitantes y una
relación contractual permanente con el Estado”.
“Esa experiencia permite conocer tanto aquello que ha funcionado como las dificultades que
se presentan en la operación cotidiana”.
A ello se suma, señaló, una importante base de información acumulada durante ese período.
“Contamos con información sobre superficies, categorías, inversión, empleo, ventas, flujos de
visitantes, infraestructura y aportes al Gobierno Regional. Son antecedentes que permiten
observar cómo ha evolucionado el recinto y también analizar las relaciones entre inversión,
expansión, actividad económica, empleo y aporte regional. Todo eso está a disposición de la
mesa”.
Para Prieto, la evidencia debe ser entendida como un insumo para mejorar la calidad de la
discusión y no como una forma de anticipar sus conclusiones.
“La evidencia no reemplaza la discusión y tampoco determina por sí sola una conclusión.
Sirve para que esa discusión tenga mejores antecedentes. Esa ha sido nuestra posición
desde el comienzo: quienes deban construir las propuestas y posteriormente adoptar las
decisiones tienen que poder mirar tanto lo que ha resultado como aquello que todavía puede
mejorarse”.
Antecedentes relevantes
“Son todos aquellos antecedentes que permitan analizar el instrumento a partir de hechos
verificables y no solamente desde percepciones”.
Prieto destacó que desde el inicio de la actual concesión la infraestructura y la actividad del
recinto han registrado un crecimiento significativo.
“Hoy Zona Franca cuenta con más de 212 mil metros cuadrados construidos y 2.775 empleos
directos. Al cierre de 2025, el 53% de esos puestos correspondía a mujeres y se habían
generado más de 1.300 empleos adicionales respecto de 2008”.
También relevó la dimensión regional del modelo. “El contrato establece que el 28% de los
ingresos brutos de la concesionaria corresponde al precio anual de la concesión. Por el
ejercicio 2025 ello significó más de $4.700 millones destinados al Gobierno Regional y, desde
el comienzo de la concesión, los aportes acumulados superan los $43.500 millones. Son
antecedentes que deben ponerse sobre la mesa junto con muchos otros”.
Para el gerente general de SRI, mostrar esos resultados no supone sostener que el sistema
no requiera cambios.
“Todo lo contrario. Permiten saber desde qué realidad estamos partiendo. Hoy existe inversión
en marcha, nuevas superficies desarrollándose, usuarios que continúan invirtiendo y una
comunidad que utiliza intensamente el recinto, y lo valora”.
“Sobre esa evidencia corresponde conversar qué vale la pena conservar, qué necesita
perfeccionarse, qué podemos ampliar y qué elementos nuevos requiere Zona Franca para su
siguiente etapa”.
Prieto concluyó reafirmando la disposición con que SRI participará durante el desarrollo de la
mesa.
“Nuestra disposición en este proceso es muy sencilla: escuchar y poner nuestra experiencia y
nuestros antecedentes a disposición de la mesa”.
“Entendemos que ésta es una conversación de Magallanes en su conjunto. Zona Franca
antecede a la actual concesionaria y seguirá siendo un instrumento de la región en el futuro.
Que el Gobierno Regional, el Ministerio de Hacienda y una representación tan amplia de
actores estén hoy sentados pensando conjuntamente cómo proyectarlo nos parece, por sí
mismo, un muy buen punto de partida”.