Desde este lunes 21 de septiembre, una bandada de aviones de combate F-16 Fighting
Falcon Block 50, pertenecientes al Grupo de Aviación N°3, se encuentra desplegada en
Punta Arenas, Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, donde permanecerá
durante 20 días realizando un entrenamiento en el marco del programa anual de
instrucción de las tripulaciones aéreas de la Institución.
El adiestramiento busca preparar a las tripulaciones para operar en cualquier condición
geográfica, en este caso en una geografía y meteorología adversa, propia del extremo
austral del país, tal como ha ocurrido en oportunidades anteriores. Contempla
sobrevuelos por el Estrecho de Magallanes, por la ciudad de Punta Arenas, Porvenir y
otras localidades de la región.

Las aeronaves caza, con asiento en la Base Aérea Los Cóndores, de Iquique, arribaron
durante la tarde del lunes a Punta Arenas, tras despegar desde el extremo norte del país.
Durante su trayecto, los F-16 realizaron un vuelo directo, efectuando además operaciones
de Reabastecimiento en Vuelo (REA) con el apoyo del avión tanquero KC-135, del Grupo
de Aviación N°10.
Este despliegue constituye, además, una oportunidad para interoperar con los aviones F-5
Tigre III, material que opera la IV Brigada Aérea, con asiento en la Base Aérea Chabunco,
a través del Grupo de Aviación N°12. Para la unidad austral, le llegada de los F-16
representa un desafío operacional y logístico que le permite recibir tripulaciones y
aeronaves de combate provenientes de otras zonas del país.

En este contexto, el Comandante en Jefe de la IV Brigada Aérea, General de Brigada
Aérea (A) Francisco Ramírez Goñi, señaló que “este entrenamiento es fundamental:
recibir tripulaciones y aeronaves de combate de otras zonas del país nos permite ejercitar
no solo a nuestros pilotos, sino también la logística y operatividad de toda la unidad. Así
reforzamos la labor que cumple la FACH en el extremo sur de Chile”.
Por su parte, el Comandante del Grupo de Aviación N°3, Comandante de Grupo (A)
Enrique Lizondo, sostuvo que “es clave entrenar nuestro material aéreo en distintos
escenarios geográficos, interoperando con otras unidades. Así trabajamos de manera
mancomunada entre las brigadas a lo largo de Chile, fortaleciendo la capacidad operativa
conjunta de nuestra institución”.
Gracias a la flexibilidad del empleo del poder aéreo de la FACH, la Institución es capaz de
desplegar sus aeronaves de combate a cualquier punto del territorio nacional, ejerciendo
el control del espacio aéreo las 24 horas del día, los 365 días del año. El rápido
despliegue de sus medios aéreos institucionales reafirma la presencia permanente de la
FACH en el extremo austral, resguardando la soberanía nacional sobre la Región de
Magallanes y de la Antártica Chilena, un territorio estratégico para la seguridad del país.

La interoperabilidad entre los F-16 Block 50 del Grupo de Aviación N°3 (Iquique) y los F-5
Tigre III del Grupo de Aviación N°12 (Punta Arenas) refuerza las capacidades
operacionales entre unidades de distintas zonas del país, fortaleciendo la capacidad de
respuesta conjunta de la Institución. A ello se suma la capacidad para realizar
operaciones de Reabastecimiento en Vuelo (REA), con apoyo del avión tanquero KC-135
del Grupo de Aviación N°10, que permite proyectar operacional y logísticamente su poder
aéreo a lo largo y ancho de todo el territorio nacional, incluso en condiciones geográficas
y meteorológicas adversas.

Este tipo de entrenamientos operacionales y logísticos, que se realizan periódicamente,
contribuye a elevar el alistamiento operacional de las tripulaciones y a mejorar los
programas de instrucción de la Institución, fortaleciendo su rol en la defensa del territorio
nacional.
