UMAG desarrolla prototipo para enfrentar el congelamiento de cañerías y garantizar continuidad del agua potable en Cabo de Hornos.

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El congelamiento de las cañerías y medidores de agua potable durante el invierno en la Región de Magallanes es una problemática que, año a año, deben afrontar sus habitantes, quienes, durante la temporada deben proteger sus instalaciones domiciliarias para evitar la interrupción del suministro. En la Provincia Antártica, estas condiciones climáticas extremas han llevado a la búsqueda de soluciones mediante la innovación y el desarrollo tecnológico adaptadas a las particularidades de este territorio austral.

En este contexto, un equipo multidisciplinario de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Magallanes (UMAG) de las áreas de Química, Ing. en Construcción, Electricidad, Centro de Estudios de los Recursos Energéticos junto una académica del departamento de Ciencias Sociales, se encuentra desarrollando el proyecto “Prototipo Automático e Innovador de Aislación y Calefacción para Tuberías y Medidores en Espacios Reducidos, para la Continuidad de Redes de Agua Potable en Zonas de Clima Extremo”, iniciativa adjudicada en el concurso Desafíos Públicos 2025 de la ANID y cuyo mandante es la Ilustre Municipalidad de Cabo de Hornos.

El proyecto busca desarrollar una solución que permita mantener el agua en estado líquido frente a las bajas temperaturas, considerando criterios de eficiencia, autonomía, facilidad de instalación y compatibilidad con distintos tipos de tuberías, como respuesta a una problemática territorial que tiene efectos sobre la calidad de vida de las familias, pero también desde el punto de vista ambiental y económico si se considera el uso eficiente del agua, los costos asociados a reparaciones y la gestión de infraestructura en una zona caracterizada por su aislamiento y condiciones meteorológicas adversas.

“La UMAG no solo genera conocimiento académico, sino que también tiene capacidad para desarrollar soluciones tecnológicas a problemas regionales concretos”, señaló la académica Daniela Navarro Pérez, investigadora del Departamento de Ingeniería Química y directora del proyecto, quien además puso de relieve la integración de todas las disciplinas y capacidades involucradas junto con herramientas de modelación, simulación, instrumentación, monitoreo y validación experimental.

De acuerdo con los datos levantados por la misma municipalidad, 88 fueron los hogares encuestados, de los cuales el 56,3% deja correr el agua para evitar el congelamiento. Esta práctica equivale a una estimación de 7.200 litros diarios de agua desperdiciada al dejar correr una llave a 5 litros/minuto durante 12 horas. En tanto, -12,6 °C fue la temperatura mínima considerada y registrada para poder llevar adelante este desafío.

Seguridad hídrica y eléctrica para zonas aisladas

La iniciativa comenzó su primera etapa en noviembre de 2025 y, durante ese período, el equipo UMAG logró elevar el nivel de madurez tecnológica del prototipo, mediante pruebas realizadas en condiciones controladas de laboratorio. En esta fase, además, la propuesta de la Universidad fue la mejor evaluada entre los cinco proyectos adjudicados.

Actualmente, el proyecto se encuentra en su segunda etapa, iniciada en marzo de 2026 y con término previsto para noviembre. Esta fase contempla la validación de los prototipos en condiciones reales, incluyendo instalaciones en viviendas de Punta Arenas, Puerto Williams y Puerto Toro, permitiendo evaluar su comportamiento durante el período invernal.

Durante esta campaña, recientemente el equipo sostuvo reuniones en Cabo de Hornos con el Delegado Presidencial Provincial, Rodolfo Moncada Salazar, y el Alcalde Patricio Fernández Alarcón. Un punto clave de este despliegue fue la coordinación con la contraparte técnica municipal, Daniel Andrade, formulador de proyectos de la SECPLAN, asegurando que la innovación universitaria se integre perfectamente con la planificación y las necesidades reales del gobierno local.

Mirando hacia el futuro, la Facultad de Ingeniería proyecta este desafío como un semillero de Capital Humano Avanzado. Según comentó la académica, la meta para el próximo año es integrar a estudiantes tesistas en proyectos de I+D, creando una cantera de ingenieros especializados en seguridad hídrica y eléctrica para zonas aisladas en una alianza de trabajo con Aguas Magallanes, Edelmag y la Agencia de Sostenibilidad Energética.

Además de generar esta respuesta tecnológica a una necesidad concreta, el proyecto se propone sobre todo fortalecer el vínculo entre la Universidad y el territorio, generando conocimiento aplicado y nuevas oportunidades para que estudiantes y académicos contribuyan al desarrollo de soluciones pertinentes para las condiciones extremas de nuestra región.

“Este proyecto demuestra que la ciencia universitaria puede salir del laboratorio, atender las necesidades concretas del territorio y generar evidencia y soluciones pertinentes para comunidades aisladas que enfrentan condiciones adversas que afectan su calidad de vida. En este caso, estamos llevando a cabo investigación y desarrollo tecnológico desde los laboratorios de la Universidad hasta Puerto Williams y Puerto Toro, trabajando junto a la Ilustre Municipalidad de Cabo de Hornos, nuestros colaboradores Aguas Magallanes, Edelmag y la Agencia de Sostenibilidad Energética, y a los habitantes del territorio de Cabo de Hornos. Para nosotros, el valor de la investigación aplicada radica precisamente en generar soluciones pertinentes a las condiciones locales y, al mismo tiempo, abrir nuevas oportunidades para que estudiantes y jóvenes investigadores desarrollen conocimiento desde y para Magallanes y la Antártica chilena”, concluyó la investigadora.