El gremio turístico advierte que el retraso en la ampliación del terminal aéreo no es solo
una obra postergada: es una señal de abandono que amenaza el desarrollo futuro de
la Patagonia y la Antártica como destinos de clase mundial.
Preocupación existe en el sector turístico regional luego de conocerse la posibilidad de
que la ampliación del Aeropuerto Presidente Carlos Ibáñez del Campo de Punta Arenas
sea postergada hasta el año 2041. Desde Austro Chile señalaron que la noticia
representa un duro golpe para las aspiraciones de conectividad, crecimiento
económico y posicionamiento internacional de la región.
El gremio recordó que desde hace tiempo vienen advirtiendo, en conjunto con la Ilustre
Municipalidad de Punta Arenas, la significativa caída de pasajeros que ha
experimentado el terminal aéreo tras la pandemia, la que supera el 20%, una tendencia
totalmente incompatible con las proyecciones de desarrollo turístico que la región
necesita con urgencia.
«Esta posible postergación representa efectivamente un verdadero balde de agua fría
para Magallanes», señalaron desde el gremio, en sintonía con las declaraciones del
alcalde Claudio Radonich.
El golpe es especialmente doloroso considerando que distintos actores públicos y
privados llevan meses impulsando la concreción del anhelado vuelo directo entre
Punta Arenas y São Paulo, una conexión que abriría las puertas de mercados
internacionales al turismo austral.