Con el aumento de compras por la próxima celebración de Navidad, la Seremi de Salud de Magallanes ha
intensificado las fiscalizaciones en locales de venta de juguetes con el fin de resguardar la seguridad de la
comunidad, en especial de niñas y niños.
Estas inspecciones tienen por objetivo verificar el cumplimiento del Decreto Supremo N°114 del Ministerio de Salud, que regula la seguridad de los juguetes y establece requisitos de etiquetado, advertencias y uso seguro; así como del D.S. 754/98, que prohíbe el uso de tolueno en adhesivos, pinturas y témperas. Ambos cuerpos normativos buscan proteger la salud y bienestar de la población.
En este contexto, el Seremi de Salud (S), Eduardo Castillo, junto a los profesionales del Departamento de
Acción Sanitaria, Víctor Ojeda y Miguel Ángel Valle, fiscalizaron el local comercial Ripley, para verificar el
cumplimiento de la normativa y entregar recomendaciones a la comunidad. En la inspección realizada no se detectaron deficiencias.
El Seremi de Salud (S), Eduardo Castillo, explicó que se realizan este tipo de fiscalizaciones a lo largo del
año, pero se intensifican en época de Navidad. “Tenemos más de 40 locales de venta de juguetes en Punta Arenas y ya hemos inspeccionado cerca del 50%. En los próximos días completaremos el resto. La idea es verificar el cumplimiento del Reglamento N°114 sobre seguridad de juguetes, es decir, que las advertencias estén en español, que se indique si existe algún elemento pequeño que pueda representar un riesgo, que no contengan tolueno y que entreguen instrucciones claras a los adultos respecto del uso y la seguridad, especialmente para los niños más pequeños”.
La autoridad de salud indicó que los principales riesgos asociados a los juguetes pueden presentarse desde el mismo envase, especialmente cuando se trata de productos destinados a niñas y niños, quienes
requieren la supervisión de una persona adulta para retirar el embalaje primario. Añadió que también
existe riesgo cuando los juguetes se quiebran con facilidad, generando puntas o fragmentos que puedan
causar lesiones, así como por la presencia de piezas pequeñas que podrían ser ingeridas por los más
pequeños. Subrayó la importancia de que la comunidad se informe y siga las recomendaciones de uso,
leyendo cuidadosamente los instructivos y advertencias, evitando que juguetes destinados a mayores
queden al alcance de niñas y niños pequeños y revisando periódicamente si los productos presentan daños o piezas sueltas que representen un riesgo.