Hasta la Reserva Nacional Magallanes, se trasladó la ministra de medio ambiente, Maisa Rojas, junto con el delegado presidencial regional, José Ruiz, para anunciar los beneficios de la nueva Ley que protege los turbales del país.
El lugar elegido no fue al azar, esta área protegida que administra CONAF, dependiente del ministerio de agricultura, custodia aproximadamente 5.800 hectáreas de turberas, siendo un ecosistema que provee además del recurso hídrico a la ciudad de Punta Arenas.
Explicó la Ministra que esta ley “prohíbe la extracción de la turba, ya que es la parte orgánica más profunda de estos ecosistemas que son humedales y es un enorme reservorio de carbono y metano que queremos se mantengan y no se vayan a la atmósfera”.
Agregó que, “uno de los objeto de conservación de esta reserva son las turberas que están en esta reserva y que son la fuente de agua, ni nada más ni nada menos, que del agua para la ciudad de Punta Arenas. Qué más importante de demostrar que cuando protegemos nuestra naturaleza tiene un efecto, un beneficio humano, tan importante como el agua”.
Por su parte la Seremi de Agricultura, Irene Ramírez, manifestó que “esta ley viene a resguardar los ecosistemas más importantes frente a la situación del cambio climático. En nuestra región de Magallanes tenemos una superficie de 2.270.000 hectáreas de turberas”.
Se trata, dijo la Seremi, de ecosistemas muy relevantes como grandes reservorios de agua para nuestra región, aún más, ya que el 80% de estos humedales están en las áreas silvestres protegidas y el 20% en manos de privados y bienes nacionales. Por otra parte, en los casos de cosecha del musgo Sphagnum, que tiene un valor comercial, este cuerpo legal regula su extracción y establece planes de manejo que serán aprobados por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y requerirán de un informe favorable del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP).